Web diseñada por E. Sempere

Leer

Descargar en pdf

 

Una obra de Rubén Pérez Trujillano

 

   

Este año 2006, cumpliéndose el Tercer Centenario de la fundación de San Roque, no pude evitar profundizar más sobre los orígenes y señas de identidad de mi pueblo, y de ahí surgió la idea de sacar a la luz una historia que para muchos era desconocida y para otros había quedado en simple leyenda: la de Simón Susarte.

Bajo esta humilde y breve redacción tengo la oportunidad y el privilegio de introduciros a la época de mi relato “Cuando la historia se convirtió en leyenda”, de forma que os situéis en el tiempo, el espacio, el ambiente y sobre todo la etapa histórica.

 

----O----

 

La creación de San Roque se produjo en la Guerra de Sucesión (1702-1713), que enfrentaba a dos aspirantes al trono español, por un lado, el apoyado por el pueblo gibraltareño, Felipe de Anjou  (Felipe V) y por otro, el Archiduque Carlos de Austria. Ambos rivales eran apoyados por diversas potencias europeas: Felipe de Anjou por franceses y Carlos de Austria por austriacos, británicos, holandeses, portugueses y saboyanos.

Gibraltar no se había visto involucrada de forma militar aún en la guerra hasta que el 4 de agosto de 1704 una flota compuesta por poderosos navíos de guerra británicos y holandeses (aliados del Archiduque de Austria) atacaron la ciudad, que resistió durante varios días, hasta verse obligada a la rendición ante un enemigo tan poderoso. La sorpresa llegó al ver que la ciudad había sido tomada en nombre de la reina de Inglaterra, traicionando así a Carlos de Austria y sorprendiendo a los defensores gibraltareños. Así pues, el pueblo de Gibraltar decidió no someterse a una bandera extranjera y se acordó la retirada a la cercana ermita de San Roque (existente desde el s.XVI), en cuyos alrededores se construyó un improvisado pueblo de chozas, esperanzados en un pronto regreso a su Gibraltar natal.

Eso no fue posible, y en 1706, según el mandato del 21 de mayo, se constituyó el primer Ayuntamiento sanroqueño, fundándose así la ciudad de San Roque, en honor al santo que les había dado cobijo en las epidemias de peste y en ese trágico momento. Desde aquel momento, los habitantes del Peñón trajeron hasta la ermita parte de las imágenes religiosas y los documentos históricos del antiguo Ayuntamiento. Hoy forman parte del patrimonio de San Roque, como la Cédula Real y el Pendón.

Ya creada la ciudad, se siguió intentando reconquistar el Peñón, que  ya se había convertido en territorio británico. Los asedios más importantes fueron los de 1704, 1727 y el de 1779 a 1783.

 

Es necesario dejar totalmente claro que la figura de Simón Susarte es verídica. Este joven cabrero, excelente conocedor de todos y cada uno de los rincones de la Roca, se presentó voluntario para dirigir las tropas españolas en uno de los asedios con la intención de sorprender a los ingleses por atajos de los que ellos ignoraban su existencia. La misión fracasó debido a lo que se relata en la siguiente historia, mas cabe destacar que el final es ficticio, pues tras el ataque se perdió toda pista relacionada con el famoso Susarte. Seguramente murió en dicho ataque, aunque bien es cierto que pudo regresar al pueblo y más tarde emigrar, pues no hace mucho, el escritor, periodista y cronista oficial de la ciudad de San Roque, Antonio Pérez Girón, ha localizado a sus descendientes en Francia.

 

XprésaT - Revista Digital de Medea Ediciones

Todos los trabajos pertenecen a sus respectivos autores, no utilizar sin permiso © 2006-2007