|
Su gemela la miró tristemente y movió la boca con la
intención de hablar,
pero sus palabras fueron interrumpidas por unos
sigilosos pasos.
Un joven alto y de semblante frío entró en aquella
estancia, ondeando de
forma sensual su larga cabellera negra como una
noche sin estrellas. Se detuvo a
escasos pasos de ambas, pasando su ojos de una chica
a otra, como si estuviera
buscando las diferencias entre una y otra.
-Bienvenida Jude.-susurró aquel hombre con una voz
suave pero autómata,
como si hubiera sido programado con anterioridad
para hablar así- Es mi obligación
darte la bienvenida a nuestro clan.
-¿Clan?-repitió ella devolviéndole la mirada a aquél
hombre de forma desafiante-
No se de que me estás hablando.
-Jude...-susurró su hermana lentamente a pesar de la
desconfiada mirada de
su gemela-Verás...tu ya m-me has visto
y...bueno...-tartamudeó mientras bajaba la
mirada azorada y jugueteaba con los dedos
nerviosamente.
-Somos vampiros.-espetó aquél misterioso hombre
observando a la nueva
inquilina sin inmutarse-Y ahora eres uno de los
nuestros. Mi nombre es
Armand.-se presentó tras una leve reverencia casi
teatral- Y voy a ser vuestro
tutor y responsable a partir de hoy.
|